Cientos de parejas pasan a diario por las clínicas de fertilidad en búsqueda del sueño de ser padres. Algunas de ellas llevan ya una larga trayectoria en este camino. Quizás vienen de años de intentos sin éxito en casa o de procesos de fertilidad en otras clínicas. Sea como sea, estos procesos pueden volverse muy largos y generar un gran coste emocional, para el cual muchas parejas no estaban preparadas. Hoy te hablaré sobre fertilidad y pareja.

poca información_

A pesar de toda la información que las clínicas de fertilidad dan a los pacientes en sus primeras visitas, existe una información que a veces es escasa. La que se refiere al efecto emocional que estos procesos pueden llegar a generar en ellas.

Se habla mucho acerca de las técnicas que se van a utilizar o de las pruebas que te van hacer, pero muy poco de lo que sientes al estar ahí sentada. Por este motivo muchas parejas se sienten un tanto abandonadas emocionalmente en estos procesos. Comienzan a vivirlos de un modo demasiado solitario, sin apoyarse en nadie y sin tampoco encontrar recursos a su alcance que les alienten.

vivirlos desde el silencio_

La infertilidad continua siendo un tabú. Pocas son las parejas heterosexuales que se atreven a hablar acerca de su proceso de fertilidad. Y mucho más cuando están en edades jóvenes, digamos por debajo de los 40 años. Por lo que estos procesos se convierten en verdaderos secretos familiares, de los que nadie debe saber nada. Con la consiguiente presión que esto genera.

Porque, si todo va bien y hay resultados en los primeros intentos, no habrá problema y la gestión será (normalmente) positiva. Pero si los procesos se alargan durante años y hay malas noticias de manera recurrente, este silencio se puede transformar en una trampa difícil de superar.

los apoyos son necesarios_

Es absolutamente entendible que una persona no quiera publicar a los cuatro vientos su condición de fertilidad o sus problemas para concebir. Por supuesto. Pero también es igual de cierto que hay una gran diferencia entre convertir ese problema en tu sello de identidad y contarlo a alguna / algunas personas de tu entorno en quién confías y que te quieren bien.

Pensemos que los procesos de fertilidad pueden llevar años de intentos fallidos y de situaciones muy dolorosas. Vivencias que no puedes dejar pasar por alto y que te harán cambiar a nivel emocional. Sino cuentas con ningún recurso social para poder apoyarte (más allá de tu pareja), se pueden convertir en años mucho más difíciles.

Por supuesto, siempre tienes la opción de hablar con una experta en terapia de parejas, mediación familiar o salud perinatal para apoyarte (ayudaros) durante este proceso. Es un recurso muy válido si no te apetece que lo sepa nadie cercano o si la situación te supera y ya no te sirve el apoyo de tus familiares.

Por otro lado, estos silencios llegan a convertirse en absolutos secretos en la familia. Donde ni las propias criaturas acaban sabiendo que ellas vinieron con ayuda médica. O incluso ayuda de otras personas (hablamos por ejemplo de parejas que acaban recurriendo a la ovodonación o a la donación de esperma). Con lo que estos secretos pueden llegar incluso a provocar bloqueos emocionales en padres o madres por ese sentimiento de estar viviendo una mentira aún después de haber pasado ya por el proceso de fertilidad.

infertilidad y pareja_

Desde que se pisa por primera vez una clínica de fertilidad, el tema de traer un bebé a la familia se transforma en una realidad. Y esto hace que sea un tema central para las personas que lo viven. Aunque puede suceder algo diferente. Esto es, que una de las partes de la pareja se lo tome «más en serio» que la otra. O que incluso tenga dudas de si seguir adelante. Esto puede producir fricciones graves en la relación.

Es muy importante que durante todo el proceso la pareja se mantenga unida, formando un equipo. La comunicación abierta y directa es esencial. Como también lo es escuchar y valorar lo que va sucediendo paso a paso. Y que llegado el momento de tomar decisiones, se haga desde la serenidad y el compromiso de haber llegado a acuerdos juntos.

Los procesos de fertilidad, en ocasiones, dividen a la relación. Cada miembro de la pareja empieza a vivir el problema desde su perspectiva y en silencio. No se comparte lo que se necesita o lo que se piensa sobre el tema. Y entonces empiezan los problemas. Desde luego, hay que tener en cuenta que si la relación no estaba bien previamente al inicio del proceso de fertilidad, las cosas no van a mejorar.

Los procesos de fertilidad son para muchas parejas también procesos de cambio dentro de la propia relación. Sea cual sea el resultado. Por supuesto, lo deseable es que finalmente llegue ese bebé que tanto se espera. Pero si esto no sucede o tarda en pasar, la relación tiene que seguir cuidándose. Es tremendamente importante.

Por todos estos motivos, solicitar ayuda profesional que pueda guiarte en un proceso tan complejo como este puede marcar la diferencia. 

Muchas gracias por leerme. Si tienes algo que contarme puedes hacerlo a través del mail info@evaperea.es

un abrazo_ 


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