Uno de los motivos por los que las parejas deciden finalmente visitar mi despacho e iniciar una terapia de pareja es por el exceso de discusiones en casa. Cuando les pregunto porqué han venido, en qué esperan que yo les pueda ayudar, la respuesta es clara: «mi pareja y yo discutimos mucho». Pero, ¿qué puede significar esto en una pareja?

cuando empiezan las discusiones con tu pareja_

Hay parejas que discuten desde el principio. Son relaciones que ya se inician con una carga importante de conflicto. Puede ser que haya algo claro que lo motiva, como por ejemplo que no se tenga una comunicación directa y eso lleve a malentendidos y a discusiones. O que no haya una actitud de cooperación y apertura a la relación, lo que también puede traer mucho conflicto. Normalmente estas personas atribuyen sus discusiones a que «los dos tenemos mucho carácter».

Pero lo habitual es que las discusiones empiecen a darse con el tiempo. Sobre todo porque si se discute mucho desde el principio, a lo mejor es una alarma clara (big red flag, my darling)para que esa relación no vaya a más. Y estas discusiones se dan: bien porque hay un motivo claro, un tema estrella de las discusiones. O bien «porque discutimos por todo», por cualquier cosa en tu casa se puede acabar liando una buena. Puedes echarle un vistazo al post Empezamos mal: malos inicios para una relación de pareja

Pero en esto hay que diferenciar: si a pesar de que la discusión se inicia por cualquier motivo, acabamos simpre hablando de un tema o temas recién urgentes. O bien, hay muchas discusiones diferentes, pero no visitamos temas que se repitan. Simplemente cultiváis un ambiente de crispación, hostilidad y mala idea constante.

qué pasa cuando discutes con tu pareja_

Cuando se discute mucho con la pareja, empiezas a ver a la otra persona como tu enemigo/a. Y eso genera que, cuando estáis bien estáis muy bien, pero que de repente, como por arte de magia, algo enciente el estado «crispación» y la cosa se tuerce. Pero bien.

Hay personas que avalan la teoría de que «todas las parejas discuten». Y claro. Esto es como decir que todas las personas respiramos. Pero, ¿de qué manera discuten? ¿esta frase está avalando cualquier manera de discutir? ¿es una forma de blanquear algunos modelos de relaciones tóxicas? Pues bien, evidentemente todas las parejas pueden llegar a tener puntos de vista diferentes o discrepancias sobre temas. Pero, cómo llegan a expresarlos y los límites que traspasan con ello: ahí está la clave de todo esto.

cuestión de aprendizaje, reciclaje y colaboración_

Es cierto que hay veces que tu historia de vida te lleva a haber aprendido a comunicarte de un modo muy poco acertado. Y esto te lo llevas a tu relación de pareja. Pero, por eso es importante tomar conciencia y estar abierto/a al cambio en este sentido. Si te aferras a la idea de que «yo soy así y nunca cambiaré» cual Alaska, pues mal vamos. Porque, desde luego, que siempre se puede mejorar.

También puede ser que entréis en esa «maravillosa» dinámica (lees con ironía, por favor) en la que como tu no cambias, pues yo tampoco. Y me enfado y no respiro. Entonces todo mal. Porque todo el rato te enfocas en fiscalizar a la otra persona y te olvidas de todo lo que tú puedes hacer por la relación.

cuestión de comunicación_

Desde luego, que este es uno de los temas por los que más parejas puede que vengan al despacho. Problemas en la comunicación. Que pueden tener muchas consecuencias. Entre ellas, el exceso de discusiones y conflictos en casa.

Y es que, una comunicación sana tiene que tener diversos ingredientes: la reciprocidad, que pueda hablarse de todo, sin que existan temas que puedan ser tabú; sentirte escuchado a la vez que se valora lo que dices, que exista diversidad en las comunicaciones, sentirte entendido/a, huir de las suposiciones o de las ironías con mala baba, de los reproches y las faltas a la verdad…

Cuando la comunicación falla, esto se extiende de forma rápida a los distintos pilares de la relación. Es por este motivo por lo que una revisión frecuente de este ámbito es más que recomendable.

Muchas gracias por leerme. Si tienes algo que contarme puedes hacerlo a través del mail info@evaperea.es

un abrazo_ 


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