Si te está sucediendo esto, quiero que sepas que no es algo anómalo dudar acerca de tu relación. De hecho, por ejemplo, en relaciones de “larga estancia” es habitual que a veces surjan periodos de duda acerca de si continuar o no y, como consecuencia a estas dudas, en ocasiones se suceden crisis en la relación.

Que estés dudando acerca de si quieres o no permanecer en ese vínculo no significa por sí mismo que quieras dejarlo. O sí. Lo importante es que si has llegado a ese momento es porque, seguramente, algo no está funcionando, no te sientes a gusto en la relación o las cosas no van como quisieras. Es decir, lo que sí que ha llegado es un punto de inflexión que te va a invitar a tomar más conciencia de lo que sucede y cómo te sientes con ello.

El camino de la reflexión

Las dudas pueden llevarte a transitar por una crisis en la que más tarde sientas que la relación ha conseguido transformarse (seguramente con vuestra colaboración) en un lugar en el que quieres seguir estando, o por el contrario, llevarte hasta la decisión firme de dejar la relación.

Para mí es habitual acompañar a personas en este proceso de duda de manera individual. Plantearte pedir ayuda si estás en ese momento es una alternativa para sentirte acompañada/o por una persona profesional que puede guiarte en tiempos (seguramente) muy confusos.

El miedo a dejar la relación

Las relaciones son un viaje de crecimiento personal y descubrimiento mutuo. Sin embargo, a veces, nos damos cuenta de que nuestros caminos ya no se alinean como solían hacerlo. Quizás han surgido diferencias irreconciliables o simplemente habéis crecido en direcciones diferentes. Sea cual sea la razón, es crucial abordar este tema con honestidad, sinceridad y amor.

Hay relaciones que se alargan en el tiempo por el miedo a dejarlo, por el tiempo invertido, por el temor a equivocarnos… pueden existir muchos motivos que te dejan en pause. Al mismo tiempo, es importante poder darte cuenta de si estás viviendo la relación de manera implicada y sabiendo que es un lugar en el que quieres estar y construir, o si simplemente “te quedas por no marcharte”.

¿Derecho al preaviso?

Si estás dudando acerca de dejar la relación y hay cosas que podrían cambiar para que te sintieras mejor (y en las cuales podría actual la otra persona), sería importante que lo comuniques. Quizás la otra persona no es conocedora de tu malestar, e informando acerca de la situación podrían darse los cambios necesarios para que la relación sea más sostenible.

Dejar una relación de manera súbita sin avisar a la otra persona de que las cosas no están yendo bien, a veces es frustrante y muy doloroso. Aunque, obviamente, siempre tienes derecho a hacerlo. Dicho esto, un poco de responsabilidad afectiva y tacto siempre son ingredientes que favorecen que este tipo de situaciones sean más llevaderas.

También es cierto que están aquellas situaciones en las que no ha existido un preaviso, sino treinta y tres. Y claro, el hartazgo, el cansancio y el punto de no retorno también llegan.

Tiempo de crisis y pausa

Como ya he comentado al inicio, llegar a puntos de inflexión, dudar acerca de la relación o no sentirte con claridad mental acerca de si quieres seguir o no con esa persona, son lugares que pueden llegar a visitarse. Aunque, finalmente, no se deje la relación.

Las circunstancias que más suelen provocar estas crisis de duda acerca de la relación serían:

_ la sensación de que “ya no siento lo mismo”, “he dejado de estar enamorada/o”.

_ nuestras perspectivas de futuro son muy distintas.

_ sentimos que hemos cambiado de manera notable y vemos que nuestra pareja no lo ha hecho en el mismo sentido que nosotras/as.

_ hemos estado solicitando cambios importantes de manera reiterativa durante mucho tiempo y no han sido atendidos.

_ parecemos compañeros/as de piso, nada más.

Más allá de estos ejemplos generales, puede ser que estés vivenciando una crisis a nivel más personal, que efectivamente la relación se haya desajustado o que estéis en momentos de vida muy distintos. Cada situación en particular debería ser analizada en términos contextuales a tu caso en concreto.

psicóloga experta en terapia de pareja y PAS en Eva Perea
Graduada en Psicología por la UNED. Licenciada en Derecho por la Universitat de València. Master en Terapia Sexual y de pareja y Master en Sexología y Género por la Fundación Sexpol. Tutora de prácticas externas en la Universidad Jaume I de Castellón. Vicepresidenta de la Asociación Valenciana de Sexualidad y Pareja AVSP. Asesora en centros educativos y familias en el ámbito de la educación sexual. Profesional experta en Personas Altamente Sensibles (PAS).
Eva Perea
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