¿Lo notas? Llega el verano. Y aunque éste sea un verano diferente por culpa del covid-19, traerá consigo cosas que se repiten cada año. El primer baño en el mar, tu primer día de vacaciones y, como no, esas discusiones en las que muchas parejas se desgastan en época estival y que les llevan a un septiembre duro de superar. Pero, ¿existe una relación directa entre crisis de pareja y vacaciones? Veamos.

crisis de pareja y vacaciones_

Los datos están ahí. La mayor parte de demandas de divorcio se presentan en el mes de septiembre. Y esto solo puede significar una cosa: el verano es duro de superar para muchas parejas. Pero, ¿qué es lo que pasa en estos meses que tanto daño hace a las relaciones? Hay cosas que tener en cuenta en estas fricciones estivales:

_ en verano pasamos más tiempo con nuestra pareja. Obvio.
_ si la relación ya no estaba bien antes lo de pasar más tiempo juntos, normalmente, no lo va a solucionar.
_ aumenta también el tiempo y los planes con las familias (la tuya propia y la del otro). Con la fricción que esto puede generar.
_ expectativas excesivas en cuanto a las vacaciones que no se plasman en la realidad.
_ tener ideas muy diferentes de cómo disfrutar de estos días de verano no ayuda.

y, ¿por qué en verano?_

Habitualmente pasamos el resto del año centrados en otros aspectos que nos permiten no mirar hacia la relación. Tanto que si la vida en pareja no va bien, no tenemos ni tiempo de darnos cuenta. Entre el trabajo, el crossfit, la paella con sus padres del domingo, las extraescolares de los niños, el grupo de whatsapp de la gente de la uni, el curso de canto gregoriano al que me he apuntado… todo es fenomenal para crear una realidad aparentemente estupenda que no nos deja ver la calidad de la relación.

Y es en verano cuando habitualmente somos conscientes de que ese tiempo libre nos sobra con la personas que tenemos al lado. Y puede que suene ¿muy lapidario? pero para mucha gente es así. Sucede así. De repente, están en la playa y se pregunta, ¿qué hago yo con esta persona en mi vida? Tal cual.

Evidentemente no todo es tan fácil. Soy plenamente consciente de la cantidad de parejas que llevan años juntos, con niños en su haber y para las que tomar cualquier decisión en cuanto a sus relaciones es altamente complicado. Evidentemente. Pero el verano es una de esas épocas que no ayudan.

otros temas estrella que no ayudan demasiado_

Además, otro de las temas estrella del verano es la clásica disyuntiva de «en tu familia o en la mía». Cuando todos nos llevamos genial y los arcoíris y unicornios habitan en nuestra vida de familias políticas, todo es maravilloso. Pero la realidad es que no suele ser así. Y el simple hecho de planificar qué días se pasarán con las familias puede ser deporte de riesgo. Es el preludio de tensión perfecto para que salgan temas pendientes desde 1923.

Por otro lado, si no somos muy parecidos en nuestros gustos y aficiones, el verano puede ponerlo en evidencia. Lo de playa o montaña puede ser mucho más que una sugerencia en algunas parejas. Cuando una de las partes odia con todas sus fuerzas todo lo que tenga que ver con la vida marítima y los chiringuitos costeros y la otra pasaría su vida viviendo en Benidorm: ahí tenemos un problema.

La presencia de niños en la familia es otro de los aspectos que pueden generar estrés. Sobre todo cuando alguno de los miembros de la pareja no está demasiado acostumbrado a pasar tiempo con ellos y al tercer día del verano ya se arrepiente de no haber cogido las vacaciones en octubre (por ejemplo).

Por último, y aunque parezca curioso, el verano es cuando más «pilladas» se producen en personas que están siendo infieles a la relación. El hecho de pasar más tiempo juntos hace que sean más evidentes algunos de estos comportamientos.

crisis de pareja y vacaciones: ¿cómo prevenirla?_

Algunas de las conductas que os pueden ayudar a tener un verano positivo son las siguientes:

_ planificadlas juntos y con bastante tiempo de antelación. Expresad qué queréis cada uno e intentad llegar a puntos de encuentro si las necesidades son muy diferentes. Que no exista siempre una persona que cede y otra que impone.
_ encontrad planes que os ilusionen. Esto es básico.
_ que haya tiempo para todo. Es decir: tiempo en familia, espacio personal y tiempo en pareja.
_ evita que las vacaciones se reduzcan a pasar todo el mes con las familias políticas. ¡Necesitáis tiempo juntos!
_ si necesitas unos días para ti sola/o, pídelo y hazlo. Pasar un finde a solas o con tus amistades puede ser el antídoto perfecto para las crisis de pareja en verano.
_ ahora que (en principio) hay más tiempo libre, tened en cuenta el tiempo a solas y el contacto físico. Disfrutaros con tranquilidad ahora que podéis.
_ llegad a un pacto: ¿cero pantallas? desconecta para poder desconectar con la pareja.

Muchas gracias por leerme. Si tienes algo que contarme puedes hacerlo a través del mail info@evaperea.es

un abrazo_ 


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