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¿Y si nos damos un tiempo?  Al escuchar esta frase puede ser que te tiemble un poco el corazón. O que lo haya hecho alguna vez. Normalmente asociamos que nos pidan un tiempo con todos los malos presagios amorosos del mundo. Suponemos que ese tiempo será utilizado claramente en nuestra contra y que tan solo es una manera suave de dejarnos. Dejarnos del todo.

Hoy te hablaré de los tiempos de pausa en las relaciones de pareja. De esos momentos en los que muy posiblemente sea mejor parar que seguir forzando una relación que agoniza. Poner un poco de distancia para, quizás, volver con fuerzas renovadas a un paradigma nuevo en el que sí quieras estar.

tenemos miedo de perder la relación porque nos pidan un tiempo, cuando realmente lo que deberíamos pensar es si realmente no la estamos perdiendo ya_

Un miedo equivocado

Cuando pedimos un tiempo a nuestra pareja puede ser por muchos motivos. Pero sobre todo lo que necesitamos y estamos buscando con ese tiempo es espacio y tranquilidad. En este artículo te hablo de dar un tiempo de verdad en la relación, es decir: sin segundas intenciones.

Utilizar la herramienta de dar un tiempo a la relación como un modo de dejar a la pareja de forma encubierta no es lo más acertado. Sobre todo por dos motivos: el primero, y más importante, es completamente injusto para el/ la que fue nuestro compañero/a de vida. Y dos: es una muy mala estrategia ya que la persona que “espera” tendrá todo el derecho a preguntar “bueno, ¿ya te lo has pensado?”. Con lo que mucho mejor que si lo tienes claro no digas eso del tiempo, ni tampoco lo de “…nunca se sabe lo que puede pasar”. Porque tú sí que sabes lo que nunca más pasará.

Entonces, partiendo de la base de que realmente queremos y necesitamos ese tiempo, en absoluto es una mala estrategia para reconstruir o poner un rumbo distinto a tu relación de pareja. Tenemos miedo de perder la relación porque nos pidan un tiempo, cuando realmente lo que deberíamos pensar es si realmente no la estamos perdiendo ya.

¿Y cuándo es un buen momento para darnos un tiempo?

Si ya te lo has planteado quizás sea este el momento de hacerlo. No es una decisión sencilla, y quizás la lleves pensando ya varios días, incluso semanas. Pero debes ver la posibilidad de daros un tiempo como una herramienta de solución. Y es así como debe plantearse y recibirse.

Normalmente el momento de darse un tiempo en la relación llega como última estrategia antes de la ruptura. Se ha tardado tanto en actuar, y se ha pensado tanto en sí hacerlo o no que puede ser tarde cuando se pone en marcha. Quizás alguna de las dos personas ya tenga la decisión tomada.

El momento ideal para otorgar ese respiro a una relación es cuando las dos personas siguen apostando por ella, pero necesitan un break, un pequeño cambio de rumbo (o al menos una de ellas lo pide). Coger un poco de distancia para poder reencontrarse con uno mismo y con el/la otro/a.

El tiempo debe servir para pensar, para recolocarte, para sentir. Acoger una perspectiva distinta. Partiendo de una premisa clave: el convencimiento de que si no se da esa concesión a la relación seguramente todo termine.

¿Cuánto debe durar ese tiempo?

Una cosa está clara: un tiempo requiere tiempo. Es posible que haya una decisión consensuada y las dos personas de la relación hayan pensado a la vez que lo mejor es tomarse un tiempo. Pero lo más común es que sea una parte la que expone a la otra su necesidad de alejarse.

Es de radical importancia, llegados a este punto, respetar totalmente el tiempo y el espacio que ha pedido la persona. Cualquier presión que se realice en este periodo siempre va a jugar en contra total de la relación.

Pero (y ojo a esto que es también de radical importancia) nadie te asegura que la persona a la que le has pedido el tiempo te vaya a esperar toda la vida. Es decir, cualquiera de los dos tenéis derecho a abandonar ese compromiso si sentís que ya se acabó vuestra “espera”.

Está claro que este recurso es útil si se plantea durante un tiempo determinado. No estoy hablando de poner fecha fin en plan película, pero sí de ser coherentes con su uso. Quizás un par de meses sean un tiempo suficiente y adecuado para poder llegar a resultados.

Cómo tomarte que te pidan un tiempo

Lo sé. Que te pidan un tiempo da miedo. Incluso te enfada, te pone de mala leche. He visto reacciones de todo tipo, pero en base lo que más hay es miedo. Miedo de que todo se acabo, de que te dejen. De que se vayan. De todo eso.

Pero me gustaría que pensaras algo: ¿cómo está tu relación? Normalmente cuando te piden un tiempo la relación no está en absoluto en su mejor momento (y seguramente hace meses que no lo está). Por esto, y como ya he comentado antes, el recurso de darse un tiempo es una solución más para reparar la situación.

cuando nos piden un tiempo nos ponemos en plan “lo doy todo por el amor”, y eso no ayuda_

Por otro lado, muy importante: el tiempo también es para ti. No te pongas en modo “espera”, y tampoco te dejes llevar por la rabia y entres en ese bucle de pensamiento de “pues tú verás para que quieres el tiempo, porque yo lo tengo muy claro”. Lo mejor es que orientes toda esa energía en saber qué cosas cambiarías de la relación y que cosas puedes aportar tú si volvéis a estar en pareja. Pero sobre todo un tiempo de reflexión y de espacio propio.

Un tiempo efectivo: ¿qué necesitáis?

tiempo_  cuando decidimos darnos un tiempo en la relación es necesario que ese tiempo sea real y suficiente. No estamos hablando de unas horas ni de unos días. Quizás sea necesario algo más. Cada caso será diferente.

espacio_ lo ideal es que el tiempo vaya acompañado de una distancia también física. Cuando hay niños/as de por medio o se comparte la vivienda tendrán que existir estrategias más elaboradas para poder llevar esta medida a cabo.

sin comunicación_ si damos una tiempo a la relación pero no paramos de comunicarnos vía móvil, WhatsApp, mail… es como si no hubiéramos hecho nada.

sin presiones_ esta es la base para que la herramienta de considerar un tiempo en la relación pueda llegar a dar resultados. Si presionamos a la otra persona nada de lo hecho habrá servido.

Pero, ¿lo de darse un tiempo funciona?

En mi experiencia profesional he acompañado a decenas de parejas que han utilizado este recurso del tiempo. Unas han acabado dejando la relación después de esto, pero otras han retomado la vida en pareja de un modo muy distinto gracias al “click” que les ha invitado a hacer este tiempo muerto en sus vidas.

Lo que sí que tengo muy claro es que llegado a un punto de no entendimiento total, de duda existencial sobre la relación, de enfrentamientos continuados, de ruptura de la confianza, etc. un tiempo de distanciamiento es un recurso muy adecuado y diría que hasta necesario.

Y sobre todo, lo más importante, es que si finalmente decides poner en “pause” tu relación lo hagas en conciencia total de que, suceda lo que suceda, es siempre para mejorar lo que ahora mismo sucede. No deja de ser una solución que te invita a la posibilidad de reencontrarte con esa relación que aún deseas tener.

 

¿qué quieres hacer?_

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